El 1,2% del parque residencial español corresponde a viviendas turísticas, un dato que está generando un intenso debate político. Con 329.764 unidades registradas en noviembre de 2025 según el INE, estas propiedades son el foco de las administraciones que buscan resolver la crisis de vivienda. Pero ¿qué pasaría si desaparecieran? La pregunta clave es si el sector hotelero español podría absorber esta demanda turística sin encarecer excesivamente el precio de alojamiento.
En este artículo analizamos la capacidad real del sector hotelero para asumir la demanda actual, examinando datos de ocupación, precios y la experiencia internacional en ciudades que han limitado el alquiler vacacional. Descubrirás cómo estas medidas afectan a los turistas y qué implica para el mercado inmobiliario español.
La realidad del mercado de viviendas turísticas en España
Según los datos oficiales del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, España cuenta con 27 millones de viviendas a cierre de 2024. De ellas, apenas un 1,2% (329.764 unidades) está destinado al turismo, un porcentaje que contrasta con la percepción de que estas propiedades son la causa principal de la escasez de vivienda.
Lo relevante es que más de 7 millones de viviendas (más del 25% del total) no se destinan a uso habitual, sino a segunda residencia, alquiler de habitaciones o actividades económicas. Esto incluye:
- Viviendas turísticas registradas
- Segundas residencias
- Propiedades para alquiler de habitaciones
- Inmuebles destinados a despachos o actividades comerciales
¿Discriminación en la regulación?
La directora general de Apartur, Marian Muro, señala que en Barcelona hay 10.000 viviendas turísticas, lo que representa solo el 1% del parque inmobiliario. Mientras, existen 40.000 viviendas destinadas a otros usos económicos que no están sujetas a las mismas restricciones.
«Hay discriminación y falta de proporcionalidad. Barcelona no ha dado licencias turísticas desde 2014, y los ayuntamientos han tenido tiempo para adaptarse sin eliminar un sector económico», explica Muro. Esta opinión se refuerza con la decisión de Barcelona de no renovar licencias turísticas una vez expiren en noviembre de 2028.
Impacto real en el sector hotelero
Según el Barómetro Hotelero de STR y Cushman & Wakefield, el precio medio por noche en hoteles españoles alcanzó los 166,1 euros en 2025, un 4,8% más que en 2024. La ocupación también superó los niveles prepandemia, llegando al 75,3%.
Miquel Planas, abogado especializado en derecho turístico de Monlex, señala que el sector hotelero sí podría absorber la demanda, pero con condiciones:
- Rehabilitación de establecimientos
- Mejora de conectividad y accesibilidad
- Ajuste de estrategias comerciales
- Lucha contra la vivienda turística ilegal
Lección de Nueva York: precios hoteleros +56%
La ciudad de Nueva York aprobó en 2023 la Ley Local 18 (LL18), que limitó los alquileres turísticos de menos de 30 días. El resultado fue un desplome de anuncios en plataformas de alquiler, pasando de 22.000 a menos de 5.000 unidades en un año.
Este cambio provocó un aumento del 56% en los precios hoteleros, según datos del New York Times, con el precio medio pasando de 320 a casi 500 dólares por noche. Esta experiencia ilustra cómo las limitaciones a las viviendas turísticas impactan directamente en el poder adquisitivo de los turistas.
¿Es legal prohibir las viviendas turísticas?
Según Planas, en la Unión Europea las restricciones pueden ser válidas si cumplen tres condiciones:
- No son discriminatorias
- Están justificadas por razones imperiosas de interés general
- Son proporcionales
«La falta de vivienda en España podría justificar medidas restrictivas, pero deben aplicarse de forma proporcional y en zonas realmente tensionadas», explica el experto. Las administraciones locales están utilizando este argumento al declarar ciertas áreas como «zonas tensionadas».
Riesgo para Barcelona y otros destinos
Marian Muro alerta que si desaparecen las viviendas turísticas en Barcelona, la ciudad «no podrá ser candidata a eventos de primer nivel como el Mobile World Congress por falta de alojamiento». Esto afectaría no solo al turismo, sino también a comercio y hostelería.
«Es una medida populista que busca un chivo expiatorio para la problemática de la vivienda», denuncia Muro, quien ha presentado una denuncia ante la Comisión Europea por desproporción en las restricciones.
Conclusión: equilibrio entre necesidades
El sector hotelero español, con 16.778 establecimientos y 900.330 habitaciones, tiene capacidad para absorber parte de la demanda, pero con consecuencias en el precio y la accesibilidad turística. La experiencia internacional muestra que limitar las viviendas turísticas sin planes alternativos encarece el alojamiento y afecta a ciertos perfiles de turistas, como familias o grupos de amigos.
La solución no está en eliminar un sector, sino en una regulación proporcional que equilibre las necesidades de vivienda habitual con el turismo, considerando que este representa el 12% del PIB español. La clave está en la gestión inteligente de los recursos existentes, no en su eliminación.
Si necesitas asesoramiento para invertir en vivienda turística o evaluar las oportunidades en el sector hotelero, nuestros expertos te ayudarán a tomar decisiones informadas. Contáctanos hoy mismo para una valoración personalizada de tu proyecto inmobiliario.



